Friday, August 23, 2013

¿ES UNIVERSAL LA CONSCIENCIA?



¿ES UNIVERSAL LA CONSCIENCIA?
SI EXISTIERA  LA consciencia individual, independientemente de la consciencia universal, entonces la religión no tendría significado y el misticismo estaría sin una premisa factible. La consciencia en el hombre es un estado de conocimiento, una comprensión de varios fenómenos. Por medio de ella el hombre llega a percibir los aspectos de objetividad, como el mundo exterior. Asimismo, él está consciente de su propia existencia, es decir, es autoconsciente. Todas las religiones, aun las llamadas paganas, tienen un sistema teológico mediante el cual el hombre aprende a comulgar con su concepto de Dios. Cualquier religión digna de tal título, ha recurrido a la oración. La oración es un intento de comunicación entre el hombre y su Dios  o dioses.

  En consecuencia, existe la implicación de que el hombre puede estar consciente de ese poder trascendental al cual acude. Tal comprensión requiere obviamente consciencia. Entonces, hay una compenetración, un estado de unidad entre la consciencia humana y esa clase de consciencia que el hombre atribuye al Ser Divino.  Ahora veamos  el asunto desde el punto de vista estrictamente místico. En pocas palabras, el místico es una persona que aspira a una unión personal o unidad con lo  Absoluto, a lo que él puede llamar Dios, Cosmos, Mente Universal, Ser Supremo, etc. El colmo de este logro místico es  alcanzar  la Consciencia Cósmica. Si traducimos las dos palabras como consciencia de lo Cósmico, tenemos entonces una mejor comprensión del término. Sencillamente consiste en que el hombre tenga una consciencia de lo Cósmico, del Uno, del cual está constituida toda realidad.

  Esto no es como si un estado o condición separada, fuera a ponerse en contacto con otro de una naturaleza diferente: no se trata de una mezcla de cosas diferentes. La consciencia del hombre, aunque de un nivel más bajo de percepción, es parte de la consciencia que existe en todas partes, pero las diferentes frecuencias  o alcance  de manifestación, deben armonizarse unas con las otras. La consciencia humana  evoluciona hacia lo alto, en una forma en que pueda percibir el Uno, que así mismo, es una consciencia. El místico sostiene que el Cosmos total tiene un estado de consciencia de su propia naturaleza. Realizar la unión con él, es la perfección más grande que el ser humano puede experimentar.

  Exactamente ¿qué es la consciencia universal? No tiene cualidades finitas determinativas. Puesto que todas las cosas son manifestaciones de la consciencia universal, entonces como dijo el filósofo holandés Espinosa, acerca de lo absoluto: “está en todas las cosas y sin embargo no es una de ellas”. Además, todas las cosas no son la totalidad de la consciencia universal, porque ella tiene el potencial de otras manifestaciones infinitas. Y para terminal estamos totalmente ignorantes de otros mundos que existen en el número infinito de galaxias u otros universos  del cosmos, que deben tener manifestaciones de consciencia universal  que no podemos ni siquiera imaginar. Por lo tanto, la consciencia universal es amorfa, o, como dijo Heráclito, “está siempre formándose”    
Espero sea de su agrado.


Peter Bustamante          

Thursday, August 22, 2013

¿SON ABSOLUTOS EL BIEN Y EL MAL?



¿SON ABSOLUTOS EL BIEN Y EL MAL?

LOS CONCEPTOS  absolutos teológicos y los dogmas de las mayorías de las religiones, establecen ciertos patrones de conductas que sugieren que existe un bien y un mal absoluto. Tales normas o códigos son, sin embargo, relativos a referencia y conceptos humanos. El concepto del bien es psicológico básicamente. Está relacionado con la evaluación de la experiencia personal. Definimos como bien todo aquello que nos produce placenteras y gratificantes, a todo lo que nos favorece física, mental y psíquicamente. La llamada buena moral es una satisfacción emocional e intelectual. Una persona, por razones religiosas o de otra naturaleza, establece un código de conducta que piensa que le es necesario para su bienestar moral o espiritual. Dado que la conducta que se requiere es el cumplimiento de preceptos morales, es satisfactoria intelectual y emocionantemente, y, en consecuencia, es aceptada como bien.
   Tal estado o condición positiva como el bien, engendra su antítesis, su condición contraria que es llamada mal. Sencillamente expuesto, el mal es aquello que engendra lo contrario al placer para el ser humano. Lo desagradable, lo nocivo, es, por lo tanto malo. Cada bien, al asumir una cualidad positiva en la mente del hombre, construye también un concepto inverso, tal como la luz sugiere su propio opuesto, que es la obscuridad. Sin embargo existen variaciones de ese concepto absoluto del bien. Tales variaciones se encuentran principalmente en las categorías de la moral y la ética. Todos estamos familiarizados con el hecho de que aun en las sextas cristianas, hay diferentes interpretaciones de la conducta humana, en cuanto a los términos del bien y del mal. Una sexta fundamentalista declarará como malo lo que para otra, más liberal, no lo es. Ciertas sextas protestante vituperan en contra del baile, diciendo que es malo. Por otra parte, para la iglesia católica éste no es malo. Las sectas no cristiana aceptan muchos actos dentro del campo de su código moral, los cuales son rechazados por los cristianos como malos, o porque contribuyen a lo malo.

  El bien y el mal por lo tanto, son conceptos de los humanos: son el producto de la mente del hombre. No tienen otra existencia que la que les da la evaluación de eventos  y circunstancias relacionadas con él. Arbitrariamente, este puede establecer ciertas condiciones que son universalmente objecionables para el género humano y después declarar que son absolutas. Así por ejemplo, él puede declarar que el asesinato, el rapto, el robo, son malos porque está seguro de que solo pueden causar daño a la humanidad. Él podría, así mismo, declarar que las virtudes tales como a caridad, la tolerancia y la honestidad, son un bien universal y absoluto. Pero repetimos, el punto de referencia es el hombre mismo; son bien o mal sólo hasta el punto como él reaccione ante ellas. Sin su reacción ante tales actos, no tendrían un contenido cualitativo.
 
  Místicamente sólo puede haber un bien y es la inclinación moral, el impulso de la rectitud que el hombre experimenta dentro de sí mismo. Todo lo malo está con normas aceptadas. En otras palabras, en la naturaleza no existe un mal absoluto, es decir el concepto mal no es universal. Yo comprendo y sé que esta declaración, desde luego, es contraria a los preceptos morales delineados en los varios libros sagrados de las diferentes sextas religiosas. Si hay admoniciones y prohibiciones contra ciertos actos en las obras religiosas o en las leyes y costumbre de la sociedad, éstas se convierten en el criterio por medio del cual el individuo promedio determina qué es el bien o que es el mal.

Yo ya no espero que lean o dejen de leer, no arreglaría absolutamente nada.


Peter Bustamante     

Wednesday, August 21, 2013

“LA HERENCIA DEL MIEDO”



“LA HERENCIA DEL MIEDO”
ALGUNOS psicoanalistas aseguran que el miedo es una cualidad heredada, especialmente cuando el complejo del miedo está fuertemente desarrollado y no es de índole sutil o subconsciente. No discutiré este punto, porque puede ser verdad que cierto grado de miedo haya sido heredado por sustos o situaciones temibles experimentadas por la madre durante el periodo prenatal, o por una herencia de cobardía procedente de alguno de los progenitores; pero ya sea heredado o adquirido, el miedo es una emoción que puede dominarse y por la cual no hay excusas, y mucho menos la de que sea el resultado de alguna experiencia de nuestros progenitores.

   El miedo es la antítesis completa de la valentía. Nos impide ser lo que deberíamos ser; nos roba nuestra divina herencia, que es mucho mayor de cualquiera herencia de nuestros padres terrenales. En primer lugar, el individuo común, en su falta de conocimiento y su negativa voluntaria a investigar y estudiar los principios más fundamentales de nuestra existencia, no comprende que el miedo a una cosa la anima, la fortalece y la eleva hasta convertirla en un amo que nos flagela y nos mantiene en posición humilde e inactiva.

   Desde el momento que permitimos que nuestra consciencia forme una impresión comprensiva de alguna cosa, debido al miedo que tenemos a ella, creamos una cosa como una realidad para nosotros, aunque antes no tenía existencia. Cuando damos crédito o consideración a nuestro temor de algo, inmediatamente atamos nuestros piés y nuestras manos con las cadenas que esa cosa terrible ha creado fingidamente por nuestra imaginación, o debido a las creencias supersticiosas de la época. He visto personas cuando yo hacía un viaje de recreo por el caribe en perfecto estado de salud y para ser más claro es un trompetista que trabajó  conmigo en varias ocasiones, no diré su nombre por ser mi amigo, al subir al barco e inmediatamente recuerdo que éramos cuatro él nos decía  que estaba un poco con dolor de cabeza, se introducía en su camarote, se cambiaba de ropa y se acostaba, y era que tenía miedo al mar y sentía mareos, y por lo regular he escuchado muchas personas les pasa los mismo. Y eso no es todo las he visto horas más tarde padeciendo todos los desagrados del mareo y las he oído contar los efectos desagradable del movimiento del barco cuando, en realidad, el barco todavía estaba anclado con toda seguridad, inmóvil junto al muelle sin haberse movido ni un centímetro de donde había estado por varios días antes de salir.

  He visto personas que suben a un aeroplano completamente convencido que desde el momento que entran a él sentirían mareos, y la influencia de este miedo se ha manifestado antes de que hubiera alguna causa física para ello. Sed, pues valerosos y aseguraos de que vuestra vacilación, vuestro sumo cuidado, vuestras dudas y retardos al investigar, no se deban al miedo, para que no se conviertan en la cadena que os sujeten a un sitio falso en la vida, y permitid que sólo la imagen luminosa del éxito  y la felicidad pase ante vosotros como un desfile glorioso en el horizonte, mientras os encontréis por fuerza en una falsa posición y tengáis que presenciar tan solo el maravilloso desfile. Sería, por supuesto, imposible explicar con lujos de detalles todos estos casos en la brevedad de este artículo la verdadera substancia de todos los casos psicológicos, me tomaría mucho tiempo y jamás sabría si en realidad he podido ayudar a muchas personas que padecen de diferentes males, que están en la gama de la psicología, y por supuesto respetando la psiquiatría, yo siempre he dicho que entre estas dos materias existe un abismo muy profundo, que este servidor jamás aprobaría.
Simplemente sin ningún prejuicio porque sé que en muchos casos no es necesario acudir a los diferentes fármacos que en lugar de corregir el malestar, se quedan peores. eso es todo.


Peter Bustamante  

Sunday, August 18, 2013

“CUERPO, MENTE Y ALMA”



“CUERPO, MENTE Y ALMA”
¿QUE ES LA UNIDAD? Estamos acostumbrados a pensar que la unidad es una cosa simple, un estado, una condición. Sin embargo, la idea de unidad procede de multiplicidad. Cuando dos o más cosas parecen perderse dentro de una sola individualidad, nos referimos a ello como unidad. La introspección del hombre, la investigación de sí mismo, datan de miles de años. Raramente, sin embargo, el hombre podría considerarse a sí mismo como una entidad individual.
   Había funciones del ser del hombre que eran extraordinariamente diferentes unas de las otras. En consecuencia, el hombre creyó que era una unidad de tres substancias o cualidades. Además, la relación entre éstas en él, es un misterio que continua tratando de descubrir. En general estas tres cualidades diferentes del ser del hombre son denominadas cuerpo, mente y alma. De esta trinidad concebida, el hombre ha mantenido su cuerpo en la última estimación. De hecho, frecuentemente lo ha despreciado. En sus religiones y filosofías, a menudo ha sometido su cuerpo a la abnegación y el auto mortificación. En otras palabras a veces ha negado las necesidades del cuerpo y hasta lo ha torturado.
   La antigua escuela órfica de filosofía asumió que la naturaleza humana era maligna y corrupta. Consideraron que el cuerpo aprisionaba el elemento divino, es decir, el alma, y ésta estaba buscando su libertad constantemente, la cual era interpretada como el vuelo del alma, regresando a su origen divino. Las escuelas socráticas y platónicas estuvieron influenciadas grandemente por esta idea acerca del cuerpo. Philo Judaeus, fue un filósofo judío del Siglo I A.C. quien nació en Alejandría. En ese tiempo, las creencias religiosas estaban muy influenciadas por la cultura helénica, es decir, la cultura griega. Para Philo. Dios lo trascendía todo; El—Philo—era eterno, pero coeterno con Dios. Existiendo con El, estaba la materia. Así había una dualidad-Dios por un lado y la materia por el otro. Philo dijo que el logo descendió de Dios. Los dos logos principales fueron bondad y potencia o poder divino. A esto Philo los llamaron los  mensajeros o intermediarios de Dios.
   Philo enseño también  que existían logos menores. Estos logos más pequeños fueron atrapados y se convirtieron en materia. El alma—el logos—fue encerrada en esta materia. El cuerpo era materia por lo tanto se pensó que era potencialmente maligno. El hombre se hiso pecador y malvado--dijo— Philo—debido al mal uso de su libre albedrío; en otras palabras, se dejó llevar por sus sentidos y las tentaciones corporales, y sólo por medio de la meditación y de la contemplación de sus cualidades divinas, podría elevarse por encima de la materia y el cuerpo. Estas ideas de Philo dejaron impresiones definitivas en la teología judía y cristiana. El nuevo testamento refleja estas ideas.
   ¿Cuáles fueron las causas principales de esos conceptos adversos acerca del cuerpo humano? ¿Cuáles son las razones psicológicas detrás de ellos? Aun en las culturas primitivas, el hombre pensaba que su cuerpo era evanescente, es decir que estaba cambiando constantemente. Observó que sus cualidades declinaban y se perdían, como las de una planta viviente. El cuerpo podía ser herido y hasta destruido fácilmente por el hombre mismo. El cuerpo por lo tanto, no sugería permanencia, inmutabilidad o naturaleza eterna. Comparado con los cuerpos celestes como el Sol, la luna y las estrellas, el cuerpo humano parecía ser una creación inferior.
   Para el hombre primitivo las enfermedades y los dolores del cuerpo parecían destacar también su falta de pureza. Se consideró que hasta los apetitos y las pasiones eran ejemplos de sus debilidades: se compararon con las funciones corporales de los animales, que el hombre consideraban inferior a él. Aquí vemos el principio de la creación de la creencia del dualismo. La dicotomía, la división del hombre en dos partes. Esta idea de la división de la naturaleza del hombre continúa persistiendo en la mayoría de las religiones y de las filosofías éticas.
Espero que sea de utilidad para algunos lectores.

Peter Bustamante            

Saturday, August 17, 2013

¿HUBO UN PRINCIPIO?






¿HUBO UN PRINCIPIO?

MUCHAS de las experiencias objetivas del hombre, los resultados de los estados de su mente y su organismo, le han sido transferidas del Cosmos. Por ejemplo, se ve a sí mismo como causativo, y por lo tanto, aplica al Cosmos, al gran universo, el concepto de una causa final, de un principio. Muchas de las cosas que el hombre observa y que parecen tener para él un principio, son de hecho, sólo una transición de un estado anterior. A menudo no podemos advertir el eslabón de conexión entre una serie de fenómeno. Una especie de manifestaciones parece destruirse completamente, mientras que otras se están originando. En realidad, un estado simplemente se funciona en otro. Con el avance en años recientes en el campo de la instrumentación, la ciencia ha podido demostrar la afinidad que existe entre muchos fenómenos que antes parecían tener principio totalmente independiente.

   En casi todas las religiones antiguas, la antología, o la ciencia del ser, está relacionada con una deidad personal, un dios o diosa antropomórficos, o a una multitud de ellos. Estas deidades fueron consideradas no sólo como seres superiores, sino que poseían muchas características semejantes a las de los humanos. Tenían mentes que pensaban, que planeaban, que creaban ciertos fines para ser alcanzados. Así pues, al igual que al hombre, ellos trajeron el universo—el total de lo que el hombre supone conocer—a existencia.

   Algunas veces se pensó que esos dioses crearon el cosmos de su propia naturaleza. En otras, se imaginaron que la creación comenzó con un estado de caos –una nada de la que los mismos dioses nacieron, Ellos, a su vez, crearon después el otro fenómeno de la naturaleza. Sin embargo, el caos, o el estado de nada, fueron considerados por estos cosmólogos primitivos, como de una naturaleza positiva y que tenían una cualidad en sí mismo. No era la nada en la forma en que nosotros la concebimos—sólo la ausencia de algo. Consideraron que, del estado amorfo de este caos, vino una energía potencial que dio origen al ser.

   Era más difícil para el hombre promedio concebir un ser eterno, uno que hubiera existido siempre y que nunca hubiese tenido un principio. Para la mayoría de las personas, la idea de la autogeneración es igualmente difícil de comprender, porque en sus experiencias cotidianas no pueden encontrar nada que les sugiera un fenómeno semejante. Una causa detrás de todas las cosas incluyendo el Ser Absoluto, el mismo cosmos, parece estar más de acuerdo con la experiencia finita. Es igualmente difícil para uno aceptar el concepto de lo que existe una condición tal como la del no—ser absoluto, o la nada, Debemos darnos cuenta de que solo percibiendo el ser, no es posible imaginar una condición como su ausencia o su opuesto. Si un estado de no—ser pudiera ser identificado como tal, entonces realmente tendría una cualidad propia. Todo lo que existe, es entonces ser de alguna clase. Si algo puede provenir de la llamada nada, lógicamente eso no puede ser considerado no-ser, sino por el contrario, es un algo. Un estado de nada nunca podría existir por sí mismo sin ser algo.

   Filosófica y lógicamente, debemos aceptar la idea de que el ser siempre ha existido y que nunca podría haber tenido un principio, porque, ¿de dónde habría venido? Si intentan asignarle un origen al ser, lógicamente regresarán siempre a un estado de alguna condición o cualidad que, en sí, es ser. Además, ¿puede haber un final para el cosmos—en el cual el ser se disolviera, se absorbiera, se sumergiera o desapareciera? Señores, el ser no puede ser destruido, porque eso supondría  que existe una nada en la cual desaparecería, y la nada no existe.

   El ser está en un continuo cambio, dijo Heráclito, el filósofo griego, hace miles de años: expuso también que la materia está en constante transformación. Sin embargo, el ser puro no es sólo materia, sino que lo fundamenta la energía de la cual se está transformando. En las grandes transiciones y transformaciones a la cual el ser está constantemente sometido, puede parecernos que alguna entidad o expresión de la naturaleza se disuelve en la nada. Pero ahora sabemos que realmente son cambios hacia otras expresiones, cuya naturaleza no puede percibirse inmediatamente. Y para terminal quiero hacerle saber que es posible que no aprecien estos documentos de siglos, no importa yo cumplo con hacerlos saber. Quiero que sepan estas últimas palabras. Constantemente leemos hipótesis científicas acerca del principio del universo. Nuestro sistema solar, el sol, los planetas y aun las galaxia con sus millones de estrella y planetas, tuvieron sin duda un principio. Con esto quiero decir que antes de ser lo que ahora son, tuvieron una condición previa. Fueron gases o cualquiera otra substancia del fenómeno celestial. No obstante, cuando hablamos  de principio en este sentido, es referencia al universo o a las galaxias, sólo nos estamos refiriendo a la forma como lo conocemos, no estamos preparados, lo estaremos pero toma muchas veces purificándonos más viniendo a esta tierra.

Espero que este documento les dé a comprender poco a poco como debemos ser en esta tierra.


Peter Bustamante

Friday, August 16, 2013

“APLICANDO LA CREATIVIDAD A SU MEDIO AMBIENTE”




APLICANDO LA CREATIVIDAD A SU MEDIO AMBIENTE”
NUESTRO medio ambiente es un estado complejo. Por una parte, consiste en el área geográfica en las cual estamos ubicados. Esto incluye condiciones físicas como actitud, clima y una abundancia o carencia de recursos naturales. Existen también otros factores que, si bien no son directamente el resultado del ambiente físico, tienen un efecto similar e influencian al individuo. Hay relaciones familiares, asociación con otras personas, sociedad, es decir, costumbres y tradiciones, doctrinas políticas y religiosas. El ambiente puede ser tanto voluntario, como involuntario en la influencia que ejerce: a menudo es una combinación de ambos. Por ejemplo, nosotros no escogemos el ambiente físico en el cual nacemos, ni seleccionamos nuestra familia. Sin embargo, por nuestra propia voluntad podemos movernos después a otra área geográfica. Cuando maduramos y formamos nuestras preferencias, también podemos seleccionar las personas con las que deseamos asociarnos.

  En la vida de la mayoría de las personas, existen ciertos factores ambientales que son inevitables y a los cuales el individuo parece estar sujeto. Podemos usar la analogía de quienes trabajaban en las minas de carbón de Europa, hace un siglo o más. Era costumbre que el hijo debía seguir la ocupación de su padre. Cuando aún era muy pequeño, al niño se le hacía consciente de su obligación social y de lo que se esperaba de él en su vida laboral. Antes de que los gobiernos desarrollaran sus leyes laborales, estos pueblos mineros eran deplorables. A menudo las casas no eran otra cosa que chozas en donde abundaba la suciedad y no existían las condiciones de higiene adecuadas. Las mismas minas no estaban ventiladas apropiadamente. Los muchachos tenían que empezar su aprendizaje a una edad muy temprana, y, por lo tanto, tenían poca o ninguna oportunidad para educarse. Aquí entonces, una persona estaba atrapada en su medio ambiente.

  En nuestra sociedad moderna actual hay muchas personas que por varias razones creen que no pueden superar o transformar su ambiente, y por lo tanto, se someten a él. A menudo estas personas tienen alguna obligación moral hacia su familia o para otros, que ellas no quieren violar con ningún cambio. Es frecuente que muchas mujeres jóvenes—y hombres—tengan predeterminado su matrimonio debido a una dote y haciendo una pausa yo Peter Bustamante tengo un poema que tiene por título “Te Maldigo” y para continuar el tema esos eran padres egoístas. Aquí entonces, hay un medio ambiente que ellas han creado debido a un sentido moral fuera de lugar. Ellas no pueden haber establecido realmente las circunstancias desafortunadas en las que continúan viviendo, pero las perpetúan al negarse a cambiarlas o a luchar contra ellas.

  El elemento del idealismo entra en tema de la creación del medio ambiente. ¿Cuáles son las condiciones, los factores de la vida en lo que el individuo desea entrar o que lo rodeen? Como analogía, consideremos el ambiente físico. Si lo desean y tienen la oportunidad de hacerlo, algunas personas vivirían en un área costera. Otras prefieren las montañas o un valle fértil. Existen multitudes de personas cuyos ideales es vivir en un área urbana, en una gran ciudad metropolitana con su llamada sofisticación, conveniencias técnicas y facilidades. En lo que concierne a la creación del medio ambiente, por lo tanto, está relacionado al idealismo personal de uno. No existe una norma para que el medio ambiente pudiera ganar la aprobación o aceptación de todos los individuos.

  En la creación de nuestro medio ambiente, hay un primer paso esencial para arribar a un concepto acerca de qué precisamente lo que deseamos. Por ejemplo, el deseo básico, ¿es un cambio del área donde vivimos? ¿Es la asociación con otro una oportunidad de empleo, costumbres sociales o políticas? Es muy raro que el ambiente de uno sea indeseable en todos sus elementos. La persona promedio que desea una transformación de su ambiente, puede reducirlo a una circunstancia primordial que podría mantener firme, y que, si cambiara, le satis facería. Y para terminar. La siguiente consideración  es si uno posee el poder personal, es decir la habilidad y los recursos para crear cambios deseados. Ciertas circunstancias son innatas, son costumbres y tradiciones largamente establecidas en un lugar que tienen la aceptación de la mayoría de la gente. Uno puede no aprobarla—en su propia opinión, la gente puede ser hipócrita, intolerante o persigue metas obsoletas. Esto entonces origina un examen de consciencia: ¿tiene uno el derecho de imponer a otro sus puntos de vista y conceptos personales? Esto sencillamente, si usted desea ser un cruzado y atacar aquello que cree de debe ser cambiado asumiendo usted una responsabilidad por sus acciones, y esto es una responsabilidad para la humanidad contemporánea.

Espero que comprendan lo que quiero que comprendan.
Nota les pondré el poema “Te Maldigo”


Peter Bustamante            

Thursday, August 15, 2013

¿ES LA MENTE LA REALIDAD ABSOLUTA?







¿ES LA MENTE LA REALIDAD ABSOLUTA?
Nuestra investigación requiere aquí una conclusión que nos satisfaga personalmente, sobre si la substancia primaria de todo, a la cual podemos referirnos como Ser o Existencia Absoluta es una mente. En otra palabra, ¿manifiesta ella las características de la mente? Primero supongamos que cada uno de nosotros tiene la concepción de que existe tal estado subyacente o condición del Ser, del cual todas las cosas participan. Tal concepto tendría ciertas cualidades definidas, por las cuales lo reconocemos. La mayoría de nosotros probablemente, afirmamos que el Ser es lo que Es. Con esto implicamos que es una realidad; es lo que tiene existencia para nosotros. El Ser, entonces, está ligado definitivamente a la consciencia humana. Sin embargo, restringiendo el Ser, a una noción de la mente humana haríamos de la mente la sola realidad.
 
  Los órganos de los sentidos pueden, en parte, ser responsables de las forma o imagen que el Ser asume en la consciencia humana, pero no crean los agentes, la fuerza que actúan sobre ellos. El hecho de que el hombre sea receptivo y responda a los agentes externos ha sido bien establecido por la ciencia moderna. Por lo tanto, no sólo somos el Cósmico o Realidad, sino somos de él. En consecuencia, podemos inferir que no importa qué forma aparente pueda asumir para la consciencia del hombre, o que parte de su naturaleza pueda eludirlo, allí existe el Ser; allí está lo que es, y no depende, para su existencia, únicamente de la experiencia humana.
 
  Es comúnmente conocido, hoy en día que las peculiaridades de nuestro mundo, lo que llamamos, son substancias compuestas. Son reducibles a elementos simples que tienen un lugar en la tabla periódica de los elementos químicos. Subyacente a los átomos están las varias partículas o cargas de energía. Por lo tanto básicamente, todas las manifestaciones  del Ser, conocidas por el hombre, tienen una importancia, una cualidad común. Esta cualidad es la energía radiante. Se nos dice que los cuantas o cantidades de energía, se mueven, vibran. Pero, ¿existe un medio en el cual esto se lleva a cabo? ¿Es el espacio por ejemplo?
 
  El espacio perceptible, ese que en nuestra experiencia común percibimos como espacio tiene únicamente una cualidad determinante. En su condición negativa, es la ausencia de todas aquellas cualidades, exceptuando la de extensión o dimensión, que asociamos con la realidad. Aun esta noción de las dimensiones  del espacio es dependiente de algo porque surge de nuestra percepción de impresiones visuales o táctiles, es decir, lo que vemos o sentimos. Cuando vemos o tocamos algún objeto, esta experiencia puede constituir los límites del espacio. Dicho en otra forma cuando el objeto es realizado, se convierte en la limitación de lo que llamamos espacio. El objeto realizado  es obviamente, el fin de cualquier llamado espacio.

  De lo anterior es evidente que el espacio no es concebido con una cualidad positiva propia, sino más bien por engendrar en nuestra consciencia la idea de que es capaz de ser ocupado por otra cosa. Aunque el tema del espacio será considerado más extensamente en otra parte de esta obra que comienzo hoy, a menos que me arrepienta, mis motivos es que no sé si en realidad les interesa, no sé si se han dado cuenta que en mis últimos temas, ya no les deseo que vivan en paz, de no ser así son muy cortos de vista: ¿Saben el por qué? es simple porque cada cual vive como mejor les convenga, y no soy nadie para aconsejarles que vivan en paz.

Espero que exista alguien en este planeta que les agrade este tema.


Peter Bustamante             

‘EL FACTOR SEXUAL EN EL MATRIMONIO’

‘EL FACTOR SEXUAL  EN  EL MATRIMONIO’ Es innegable la gran influencia estabilizadora y además generadora de felicidad que c...